El ministro de Agricultura, Luis Mayol, en compañía de las principales autoridades de la región de O’Higgins, se hicieron presente en sectores como La Loica y Quelentaro, donde personal de INDAP y ONEMI, dieron pronta respuesta a las familias que fueron víctimas de la propagación del fuego.
Una elocuente nube de humo, que todavía dificultaba la respiración y levantaba las cenizas, se percibía en la comuna de Litueche, días después del desastre que significó un incendio forestal que se expandió por los cerros de las principales localidades afectadas.
El hecho, provocó que decenas de familias se vieran afectadas con pérdidas en sus cultivos y también en sus viviendas. Por este motivo, el ministro de Agricultura, Luis Mayol Bouchon, encabezó una visita a terreno, que tuvo lugar en la localidad de La Loica, justamente en la vivienda de una de las víctimas. “Estamos acá, para demostrarles que los apoyamos y que la ayuda, la hacemos de forma inmediata.
Necesitamos, de todas formas, pedir la colaboración de todos, para que los incendios no se repitan, ni se expandan de manera irresponsable”, manifestó.
El monto consistió en $400.000 para cada familia damnificada, una cifra que fue bienvenida por los afectados, quienes, en ese mismo lugar pudieron cambiar su cheque.
“En un abrir y cerrar de ojos, ya teníamos el fuego a los pies. Perdimos miles de frutillas y plantaciones, pero afortunadamente seguimos con vida”, recalcó una de las beneficiadas.
Una situación similar, se vivió en la localidad de Quelentaro, donde el director regional de la Onemi, Ricardo Medina, entregó mediaguas a tres familias que perdieron sus viviendas a raíz de los incendios forestales. “Fue un trabajo mancomunado, donde brigadistas, bomberos y otras instituciones actuaron de forma precisa para evitar más pérdidas.
Estas casas represen-tan una solución momen-tánea, pero muy efectiva a la hora de salir adelante prontamente”, recalcó.
En el lugar, Gilda Berrauce, quien perdió si vivienda bajo el fuego, se mostró agradecida por la consideración que tuvieron con su familia.
“Fue una pesadilla, pero estoy agradecida con esta ayuda, ya que al menos tendremos dónde quedarnos y comenzar a reconstruir los espacios que se llevaron las llamas”, concluyó.

